Discapacidad y Realidad

Dia Mundial Discaoacidad

Con motivo del Día Internacional de la Discapacidad, que se celebra el 3 de diciembre, quiero hablaros de mi experiencia como padre de una niña con necesidades especiales.

Y tomando como base el hastag #DiscapacidadYRealidad que vamos a usar para alzar nuestra voz en este día, os voy a hablar de mi situación desde dos puntos de vista.

1ª REALIDAD: Para mi, la discapacidad ha supuesto un revés, un giro de 180º respecto a lo que siempre había pensado que sería la paternidad. ¿Qué me supone?:

  • estar en un proceso de duelo continuo, afrontando nuevas situaciones y transitando hacia la aceptación (sobre el concepto del duelo os hablaré más adelante en este blog)
  • muchas veces no saber qué camino escoger, qué decisión tomar. Me supone visitar médicos y más médicos, pedir segundas opiniones, tener que elegir entre múltiples terapias
  • tener que luchar para encontrar la dosis exacta de las medicaciones, y sufrir los efectos secundarios
  • tener un nudo en la garganta cada vez que recojo a mi hija de su colegio de Educación Especial
  • sentirme frustrado como padre cuando no me veo capaz de hacerle entender a mi hija determinadas cosas, y más aún, cuando no soy capaz de entender lo que me quiere transmitir con sus gestos
  • una gran tristeza no poder mantener una conversación con mi hija, no poder celebrar su comunión, saber que no tendrá pareja, que no se casará… me supone llorar.

2ª REALIDAD: Pero para mí la discapacidad también es otra realidad, tiene otra perspectiva, veo la discapacidad  desde la aceptación. Porque no existe una única y certera realidad, sino que vemos las cosas como somos y no como son. ¿Esto qué quiere decir? Que cada persona interpreta la realidad que se le presenta desde sus creencias, sentimientos, vivencias… ¿Y sabéis qué es lo mejor de esto? ¡Que la interpretación se puede cambiar! O como decimos en coaching, podemos hacer un cambio de observador.

Desde este otro prisma, os voy a explicar qué me supone la discapacidad:

  • cambiar mi escala de valores, ahora dejan de tener importancia cosas banales
  • crecer como persona, conocerme mucho mejor, darme cuenta de que puedo superar obstáculos que parecían insalvables
  • aprender a cómo afrontar nuevos retos, cómo caerme y volver a levantarme, cómo aprender de mis errores
  • saber vivir el presente, no volverme loco con el ‘¿cómo podrían haber sido las cosas si…?’ porque no hay manera de volver atrás
  • disfrutar del más mínimo detalle
  • darme cuenta de que todo es relativo, que esto no es una desgracia, y que no tengo derecho a quejarme de nada, porque hay circunstancias mucho peores
  • darme cuenta de la gran cantidad de gente maravillosa que hay por el mundo, empezando por los trabajadores del colegio de Educación Especial, por los terapeutas, y por tanta y tanta gente que siempre está dispuesta ayudar
  • cruzarme por el camino con gente excepcional a la que de otro modo no habría conocido
  • cerrar los ojos cuando mi hija me abraza y me come a besos, y valorarlo como lo que es, el mejor regalo del mundo… esta realidad me supone llorar, sí, pero de alegría y risas con mi hija

No seamos frívolos, no es cuestión de elegir una u otra perspectiva, y no pretendo decir que sea fácil… más bien todo lo contrario.

Pero lo que sí tengo claro es que para llegar a vivir esta segunda realidad, primero también hay que sentir la primera.

#DiaMundialDiscapacidad

#DiscapacidadYRealidad

Anuncios

8 respuestas a “Discapacidad y Realidad

  1. Eres grande yo me quedo corta cuando hablo con otras personas sobre la discapacidad de mi hijo… No es por vergüenza sino q es el dolor el q no deja q me salgan las palabras..
    Gracias por expresar lo q muchos callamos.

    Me gusta

  2. Claro q si Gonzalo todo es relativo y hay q aceptarlo y sobre todo VIVIRLO porque el tiempo pasa….y pasa muy rapido, de pequeños momentos felices esta el mundo porque la felicidad completa no existe pero esos pequeños momentos si y hay q aprovecharlos.
    Ánimo porque lo estas haciendo muy bien, no lo dudes nunca. Un beso

    Me gusta

    • Muchas gracias Carmen !! Es cierto, las terapias de nuestros peques son a veces interminables, y en mi caso al menos todas son privadas y bastante caras… afortunadamente podemos hacer frente a ese gasto, pero seguro que muchas otras familias no.
      Y las terapias son absolutamente imprescindibles para niños con necesidades especiales.
      Un abrazo !!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s